Galeria de la Semana

Entradas populares

jueves, 10 de noviembre de 2016

Sobre la hipocresía tras el humanitarismo mediático.

A la gente le encanta de alguna u otra manera sentirse más virtuosa, sensible y humanitaria de lo que realmente es, y para ello emplean complejos mecanismos de gimnasia mental tales como el estar al día o preocupados a través de la prensa de tragedias que pasan al otro lado del mundo, como por ejemplo las condiciones de los refugiados sirios o los presos en las cárceles en Guantanamo. ¿Pero que tipo de humanismo, sensibilidad o preocupación es el soltar una lagrima por cosas que en el fondo escapan de tu ámbito, para tragedias que en ultimo caso no puedes hacer nada. ¿Acaso esa lagrima cambiará en algo las condiciones de esos niños refugiados? 


De que mierda le sirve a ellos tu preocupación, cuando incluso hay organizaciones mundiales completas con millones de dolares en aportes y recursos que han sido inútiles y han fracasado para cambiar sus condiciones... y piensas que tu preocupación o esa lastimera y cursi lagrima matinal al leer el diario o leer las noticias mientras tomas desayuno podría ayudarles en algo? Mi impresión, y voy a ser muy sincero, es que todo esto no es más que otro mecanismo de la posmodernidad con el cual un montón de cómodos y conformistas imbéciles se sienten más sensibles y humanos sin tener que hacer absolutamente nada. Pero claro hay otros más que incluso alimentan hasta su macabra imaginación para escribir un cursi poema o una churrona canción que exprese lo sencibles y humanos que son, lo preocupados que están, o lo tristes que los pone estas brutales injusticias con esos pobres niños mutilados... ¿Pero que tipo de enfermo le saca provecho a la desgracia mediatizada y a distancia? Ah... la vanidad, el narcisismo y la impostura de toda esta gente, que hasta crean complejos mecanismos para sentirse superiores a otras personas... para tener que lidiar con el hecho irrebatible que nada de lo que hagan cambiara las condiciones de esos niños sirios o esos presos en Guantanamo, y que el preocuparte o soltar una lagrima de vez en cuando no te hace más sensible, sino un imbécil más en esta enferma sociedad global mediatizada.


Aunque nos cueste aceptarlo, tu empatía a distancia no cambiará en nada las condiciones de esas personas y tan sólo cumple con el único propósito de mediar o negociar con tu propio narcisismo, vanidad y en el fondo acallar tu propio sentido de inutilidad frente a la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario