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jueves, 16 de julio de 2015

Julia Dunlop : Evaluación y Diagnóstico pedagógico del síndrome de Asperger.

Si bien no es apropiado que los maestros  identifiquen, evalúen o ofrezcan un diagnóstico de Síndrome de Asperger para un niño en el entorno educativo, el profesor tiene un papel importante que desempeñar en el proceso de evaluación. Con frecuencia, es el maestro el primero en notar el comportamiento que puede parecer extraño, inusual o diferente en comparación con la de sus compañeros. Así el niño puede ser integrado dentro de las distintas instancias estipuladas por la legislación local para el apoyo pedagógico del niño. Es de responsabilidad del Gobierno y el Sistema educacional entregar una evaluación formal de las necesidades educativas especiales del niño y con ello las herramientas pedagógicas necesarias para su integración al resto de la comunidad escolar. Si el establecimiento no posee dichas herramientas será necesario que solicite más información a organismos externos especializados reconocidos por los organismos públicos para su asesoramiento.


Además de la información habitual cotejada en los logros educacionales de un niño y su respuesta al aprendizaje, que será útil si el maestro reúne información sobre el funcionamiento, niveles y aspectos de la conducta de habilidad del niño en las áreas que son particularmente relevantes para la evaluación y diagnóstico del síndrome de Asperger (es decir, en las áreas de interacción social, la comunicación social, la imaginación social y pensamiento flexible y cualesquiera de las otras dificultades asociadas al síndrome).

Interacción social.

Evaluación de la interacción social implica juzgar el grado en que el niño es capaz de:


  • Hacer uso de gestos, su postura corporal, la expresión facial, mirar a la cara cuando se entabla una conversación y su interacción con el grupo (por ejemplo, el saber establecer una distancia adecuada frente a los demás);
  • Apreciar las señales sociales dadas por los adultos o niños, ya sea con el grupo o sólo una persona;
  • Desarrollar amistades con chicos de su edad (Si el niño juega solo o tiene cierta capacidad para iniciar o responder a la interacción con otros niños);
  • Compartir una actividad con otros niños o adultos;
  • Buscar consuelo y afecto cuando se siente angustiado, u ofrecer consuelo y confort a los demás;
  • La participación en el disfrute y el los gustos de los demás;
  • Mostrar diferentes respuestas a diferentes personas y en diferentes contextos;
  • Saber imitar a otros niños y adultos;
  • Saber responder correctamente al reconocimiento social, los elogios y la crítica.


Comunicación social


La evaluación de la comunicación social consiste en juzgar la medida en que el niño es capaz de:

  • Saber responder adecuadamente cuando se le llama por su nombre;
  • Seguir las instrucciones verbales personales o en grupos pequeños y grandes;
  • Saber turnarse en la conversación.
  • Saber iniciar una conversación, cambiar de tema y saber mantener un tema apropiado;
  • Estar al tanto de las necesidades del oyente y saber interpretar las señales no verbales que señales que realmente está escuchando;
  • Saber cambiar de tema y del estilo de conversación a gusto del oyente;
  • Variar el tono y proyección de la voz de acuerdo a la situación;
  • Saber reconocer y responder a las señales no verbales (por ejemplo, levantar las cejas y sonreír);
  • Comprender significados implícitos;
  • Decir o saber escribir una historia imaginativa;
  • Dar una secuencia de eventos o contar una historia sencilla;
  • Dar instrucciones sencillas y ordenadas.
  • Imaginación social y pensamiento flexible

Evaluación de la imaginación social y pensamiento flexible implica juzgar el grado en que el niño es capaz de:

  • Tener una gama variada de intereses y la capacidad de compartir (en lugar ser absorto o intereses exclusivos);
  • Saber cambiar su comportamiento de acuerdo a la situación;
  • Saber aceptar cambios en sus rutinas, reglas o procedimientos;
  • Saber jugar con su imaginación, solo o en cooperación;
  • Saber aceptar los puntos de vista de otros;
  • Generalizar el aprendizaje o generar habilidades de todo el plan de estudios;
  • Aprender a planificar (por ejemplo, formar equipos y saber estructurar de los pasos en una tarea);
  • Sugerir posibles explicaciones de los acontecimientos;
  • El uso de inferencias y deducción en un contexto académico o social.
La observación del niño debe llevarse a cabo en una variedad de entornos, incluyendo contextos informales y no académicos, tales como:

  • Tiempo de juego, la hora del almuerzo.
  • el grado en que su juego es solitario; o si parecen ansiosos cuando los demás se les acercan; o si su nivel de juego es cooperativo/imaginativo.
  • Higiene personal, puntualidad, llegadas y salidas.
  • La forma en que se van o saludan a sus padres/tutores/maestros/compañeros; o sus habilidades de independencia o de autosuficiencia.
  • Su capacidad para vestirse de forma independiente;
  • Lo bien que se encuentra y trabaja con un compañero;
  • Su nivel de participación en juegos de equipo;
  • Sus habilidades motoras y de coordinación.
  • Participación en actuaciones de clase (por ejemplo, festival de la cosecha y obras de teatro en clase).
  • Su capacidad para representar un papel;
  • Su capacidad para proyectar su voz al público;
  • Su capacidad para saber  tomar su turno;
  • Su capacidad para saber esperar y escuchar a los demás.
Resumen:

  • No existe una prueba sencilla, marcador o lista de verificación que confirme el diagnóstico del síndrome de Asperger.
  • La presencia del síndrome de Asperger se infiere sobre la base de la interpretación de un patrón de comportamiento.
  • Los "límites" del síndrome de Asperger se superponen otras condiciones, y la conciencia de los problemas de diagnóstico diferencial es esencial.
  • La evaluación adecuada y el diagnóstico del síndrome de Asperger implicará una serie de profesionales de diversas disciplinas.
  • Los maestros y personal de apoyo educativo pueden proporcionar información vital y específica para ayudar en el proceso de evaluación.
  • Existen herramientas especializadas que pueden ayudar en el proceso de evaluación, pero el papel de la evaluación cualitativa, basada en la observación es crucial.


    Fuente: Asperger Syndrome A Practical Guide for Teachers (David Fulton Books) by Julia Dunlop Pags 18-20

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